Muerdo tu cuerpo recio, carnoso es como fresa, bebo sedienta tu roció, que excita, y me ensalza, de gozo lloro, y me río, siento mil cosas, sabrosas. Tu piel está muy ardida, por el roce de mi boca, muy ansiosa, y atrevida, transita por tu cuerpo loca, corriéndolo todo a mordidas, y mi lengua suave te toca. Exploran tu carne, mis dientes, con el placer más jactancioso, todo tú, ya estás caliente, por este juego fantasioso, y mi cuerpo yace silente, agitado, y tembloroso. Mordidas tatuadas de amor, tienen de la fresa el rojo, oreadas están, de mi sudor, todas hechas por antojos, tú, me amaste sin pudor, vi la lujuria en tus ojos. Autor Luzille Medina. Abril/30/2014. Derechos Reservados. USA.
vivo y aveces me espanto, de vivir este absurdo sueño, causándome un quebranto, porque viviendo me engaño, y me sorprende el llanto, en unos ojos extraños. Mi realidad no se si existe, a Dios le expongo mi queja, pero el engaño no resiste, y más confusa me dejas, este vivir vano que persiste, en un alegre soñar entre rejas. El ruego de anhelo se viste, la cordura de mi mente se aleja, me susurra una voz ya viviste, y el miedo en mi se refleja, el insomnio me abraza triste, nada bueno el me aconsejas. La boca a la vida bendice, maldice mudo, el pensamiento, lo que la boca sabia dice, desatinos son de lamentos, no recuerdo que mal yo hice, para vivir en este descontento. Autor Luzille Medina. Abril/27/2014. Derechos Reservados. USA.
Busco un refugio de amor, que traiga a mi vida colores, para borrar todo mi dolor, un amor cargado de olores, que me arrope con flores, y me bañe con su sudor. Quiero un nuevo cielo, del color de la esperanza, que cubras mis recelos, y todas mis añoranzas, con el azul que yo anhelo, haré un pacto de alianza. Deseo un amor de ensueño, como una eterna primavera, que vele contento mi sueño, y amanezca siempre a mi vera, que sea el único dueño, de este corazón que espera. Abrázame hoy con alegría, te seré fiel, y bondadosa, libera de mi esta rebeldía, y seré perfume, de vieja rosa, y brindaremos con sangría, en esa ocasión tan dichosa. Cuando ese refugio encuentre, seré una afortunada mujer, y se fortalecerá mi vientre, al conjugarse mi ser, con el amor para siempre, haciéndome feliz florecer. Autor Luzille Medina. Abril/26/2014. Derechos Reservados. USA.