Falso Amor. Dices amarme, y estás con otra, que no me olvida, y me lastimas, solo palabras dices, todas vacías, como una frase falta de letras, tu sarcasmo secó mis lágrimas, mataste la ilusión que sentía. Nada contigo me fue bonanza, tu querer fue mi desventura, viva, y agonizando desnuda, sufriendo en la desconfianza, caminando solo con amargura, como una rosa tirada, desecada. Falso tú, con tu terneza, dulce delirio de engaño, que desató mi amargura desmoronando mi firmeza, causándome un gran daño, cuando solo te di ternura. Anduve confusa, y enamorada, mal sufriendo tu traición, por el amor tornado en agonía, y del dolor embriagada, en una triste situación, que me dejo muy vacía. Paso tu reinado, mudanza dolorosa, y a mi ser le volvió el gozo, hoy quedó borrada tu palabra, y aquí estoy yo más vigorosa, no seré más el débil lienzo, tu amor mi dolor ya no labra. Luzille Medina. 04/05/2014. Derechos Reservados, de Autor. USA.
La magia, se hace hoy grata, exploraremos, nuestro deseo, en este callado, y gris día, que a nuestra pasión, desata, en delirios, y loco devaneo, donde triunfará, la fantasía. La inquietud, ansiosa me alerta, me embriaga, ya tu cuerpo necio, ferviente devoción, que adoro, como hembra, enamorada, sedienta, solo tú me pones en desafío, de placer satisfecho, que logro. Tu aliento, me deja templada, la danza de la noche, embriaga, e imagino amor, lo que pretende, si no me lo propones, me enfada, tú me seduces, y eso me alaga, con tu desnudez, que no ofende. Ya la pasión, nos requiere, nosotros, gustosos aceptamos, la lluvia, es nuestro cuento, y el amor, escucharlo quiere, cuando juntos, así, estamos, exsaltados, en dulce lamento. Magia, de provecho encontrado, en desatinado, y sentido amor, que su fuerza, aquí ejercio, en este día gris, y mojado, debilitamos, nuestro rigor, los dos, muy juntos en silencio.
Silencio en mí. Ayer, el silencio me hablaba, de la vida, y alguna travesía callado sonido, que me persuadía, toqué, corrientes que no deseaba; Y su compañía, no me ayudaba, sentí, el hastío, eso parecía: llanto, que el silencio vertía, en desdicha, que yo destilaba. Ahora, éste pesar abrumante: que me ata, con lazo invisible, cegándome, así, de lo visible, en esta quietud, desesperánte. Me pierdo, en pensamientos vanos, y densa estoy, de confusión sorda, atmósferas, de armonía helada, que siento, ligadas mis manos. Agíto dentro de mí, el dolor, mi dicha, bien o mal la recibo, así, lo plasmo cuando escribo, y describo, este loco desamor. Silencio, y soledad me arropan, infortunio, me son de aflicción, y me vuelco en desesperación, en senderos, que me atrapan. Luzille Medina. 04/01/2014. Derechos Reservados del Autor.